Voces PAS: “Los hombres no lloran”

Por: Rodrigo Jarpa Salgado

Coach generativo y coordinador del círculo de hombres de ACPAS.

Creo que tenía unos 8 años cuando ante mis ojos y mi alma Altamente Sensible yacía inerte el cuerpo de un hombre atropellado…  yo sentía su dolor y el de la que imaginaba podía ser su familia, su esposa, sus hijos. Como si pudiera verles llorando en ese momento… “los niños no lloran” me dijo mi padre, “no llores mi amor”, dijo mi madre. Lo mismo me ocurría cuando veía un documental de niños famélicos muriendo de inanición en algún lugar del mundo o alguien pidiendo en la calle, era como si sintiera en el alma su dolor y sus frustraciones.

Con mayor o menor delicadeza, mis padres y la sociedad en su conjunto fueron programando mi cuerpo y mi mente para reprimir mis emociones y no manifestarlas en público. Ni siquiera el exceso de alegría, “eso es más propio de las mujeres”, me dijeron.

Nos grabaron, o permitimos que lo hicieran, patrones sociales de “hombre fuerte”, de macho infatigable que todo lo sostiene, proveedor de la familia, contenedor de emociones ajenas y protector omnipresente de anchas espaldas. Esos, entre otros patrones de exigencia, han constituido y constituyen uno de los desafíos más interesantes para un hombre Altamente Sensible que desea trascender estas premisas limitantes.

En la edad adulta, muchos de nosotros hemos tenido que oír otras frases sexistas tan o más limitantes que las que oímos en la infancia, “tienes carácter de mujer…”, por citar alguna.

El machismo ha grabado durante muchas generaciones un patrón de comportamiento en hombres y mujeres, que es perpetuado por ambos géneros, convirtiendo la vida de un hombre Altamente Sensible en una especie de prisión emocional donde quedamos a merced de nuestra suerte o de nuestra habilidad natural para generar nuestras propias soluciones de afrontamiento emocional.

Alta Sensibilidad en los Hombres, pasto de creencias limitantes. Hemos sido condenados por generaciones a llorar en soledad, a sufrir nuestras frustraciones y penas en silencio del mismo modo que conteníamos nuestras emociones positivas en un esfuerzo permanente por mostrar un hombre contenido, racional y que “controla” sus emociones. Asumiendo permanentemente el riesgo de que confundan nuestra sensibilidad con debilidad y “poca hombría”.

Afortunadamente, hoy tenemos respuesta a tantas dudas y contradicciones que hemos experimentado a lo largo de nuestras vidas: Nos sentimos identificados en el rasgo de la “Alta Sensibilidad” por lo que agradecemos y valoramos las investigaciones y las actividades de divulgación que se llevan a cabo en torno a él.

El sabernos PAS, nos ayuda entre otras cosas, a saber que SI podemos mostrar nuestra sensibilidad y que lo hacemos hermosamente a través de nuestra acción, de nuestra especial forma de amar, de entregarnos en nuestros respectivos trabajos, creando nuevas situaciones para nosotros y los que nos rodean, abrazando la vida y a las gentes.

Sí, es cierto que algunos de nosotros hemos necesitado ayuda externa para crecer y “madurar el rasgo”, como me gusta llamarlo, para disfrutar con mayor libertad y plenitud la vida, para conocernos y respetarnos, para permitirnos crecer sin dejar de ser quienes somos. Hemos aprendido a pedir ayuda, a saber que podemos ser vulnerables y decir “no puedo más, necesito tu ayuda”. A vencer ese ego masculino absurdo de que “todo lo puedo” para entrar en un espacio de libertad del ser y de ejercer de lo que somos, HOMBRES ALTAMENTE SENSIBLES.

1 comentario en “Voces PAS: “Los hombres no lloran”

  • Sí, todo esto es cierto, es la discriminación tradicional de los hombres.
    Pero, actualmente, se le ha añadido otra: la de ser insensibles a las propias discriminaciones. Sobre todo, a las colectivas, las que sufren el conjunto de varones.
    Por ejemplo: en España hay 900 mil mujeres más que hombres. Pero nacen más de 106 niños por cada 100 niñas. Esto haría que hubieran 1.400.000 hombres más que mujeres de no ser porque… …¡la mortalidad prematura de los hombres es DOBLE que la de las mujeres entre los 16 y los 65 años!
    ¿No es esto contradictorio con lo que se dice de que las mujeres lo tienen todo más difícil para vivir y sobrevivir?
    ¿Cómo es que son los hombres los que sobreviven menos?
    Esta sobremortalidad prematura masculina ha eliminado 1.400.000 + 900.000 = 2.300.000 hombres, que son los que habrían de más respecto a los que hay ahora.
    Los hombres RENUNCIAN a su derecho a la igualdad, dejándose atacar acusados de oponerse a la igualdad de las mujeres y de todos los “diferentes”.
    Frente a la acusación de ganar más que las mujeres, callan que tienen 20 veces más accidentes laborales mortales.
    Acusados de privilegiados, no dicen que la gran mayoría de los “SIN TECHO” son hombres.
    Y acusados de matar mujeres “por el sólo hecho de serlo”, no dicen que hay más asesinatos de hombres que de mujeres…
    El hombre de hoy es tan insensible al sufrimiento de los varones que ES INSENSIBLE hasta llegar a ser intelectualmente PASIVO.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *